Nada queda,
te fuiste lejos, moriste
-quizás- entre la alta hierba
o en el sector circunscrito al misterio.
De páramo se compone el momento
con el tiempo amenazante
vacilando en un hilo sobre mi cabeza.
entonar unas rapsodia bajo la lluvia
y regalarte una rosa de la nada,
permanecer quieto bajo la luna
y pronunciar alegóricas profecías
junto
a
ti.
"El espacio suda cadáveres incompletos,
entre ellos tú semi-perfecta"
Todo es frío aquí, todo cae en la trayectoria
y
te espero convulsionando a tiempo duplicado.