Meow*
El gato número 216 no sonríe,
no maulla ni ronronea,
sólo duerme que duerme todo el día.
Mi gato número 216 es
misterioso,
suele jugar con sus sombras una vez al mes
para -luego-
dor
mir.
Le doy leche con la jeringa
y permanece quieto,
como en lapidación -no- visible.
Mi gato número 216 no muere,
creo que yo moriré primero que él.