de hambre.
Que mis manos
son de rana,
que mi lápiz
no sirve de nada.
Que mis rimas
son feas,
que mis poemas
valen callampa.
Que mi vida
será cloaca,
que mi destino
es la oficina.
Y le dije
me cago
en tu dinero,
me orino
en tu oficina.
Porque de poesía
tú
no sabes nada.